Opinión. «Aquel espÃritu del pasado terminó agotado después de tantos años de inactividad pero, de alguna manera, debió susurrarle a más de un rayista que «nos vemos en el Calderón».
Opinión. El camino hacia la salvación del Rayo está plagado de ‘escollos’ de alto rango, de equipos con aspiraciones europeas y aspirantes a terminar el año siendo campeones de liga o de la Champions League o de ambas. El sábado disfrutamos, sufrimos y terminamos henchidos de orgullo al ver cómo los nuestros dignificaban al máximo esa franja y defendÃan lo que desde la grada anhelábamos con tanta vehemencia. Cuando todo acabó, como casi siempre, pero estando cada vez más cerca de ‘mojar la oreja’ al todopoderoso, algo me hizo pensar que quizá el destino habÃa puesto ante el Rayo una nueva oportunidad para ‘matar’ a un gigante. El sábado, el espÃritu del ‘Matagigantes’ sobrevoló con descaro y desparpajo el Estadio de Vallecas. CaÃan ‘gatos y perros’ como dicen en la tierra de Gareth Bale para hacernos entender que lo que recibimos fue una intensa tromba de agua que apenas sufrimos, porque estábamos disfrutando… y de lo lindo. Aquel espÃritu del pasado terminó agotado después de tantos años de inactividad pero, de alguna manera, debió susurrarle al oÃdo a más de un rayista que «nos vemos en el Calderón».
En Madrid parece que si no eres del Madrid, eres del Atleti y viceversa. Y mientras los que gritaban aquello de «que bote el futbolÃn» se marchaban a casa con el miedo metido en el cuerpo, los de Vallecas empezaban a soñar con ‘asaltar’ el Vicente Calderón, ese lugar al que no se puede acceder con esto y con aquello, donde hay que ir totalmente identificado y donde el Rayo intentará conseguir la salvación. El sábado pensé que quizá podÃamos salvarnos ganando al Madrid, después pensé que estarÃa bien hacerlo ganando al futuro ‘Rey de Europa’ (me alegrarÃa principalmente por Saúl) y hoy pienso que podemos salvarnos porque sÃ.
El Rayo se ha ganado el derecho a seguir en esta liga por espectáculo, por apuesta, por fútbol, por afición, por miles de razones. Solo queda refrendar ese prestigio acuñado a base de horas y horas de dedicación con el balón como excusa, y finiquitar una complicada temporada en la que las lesiones hicieron que el equipo se debilitara. El sábado no estará Trashorras, tampoco estará Baena, ni Zé Castro, pero volverá Piti y también Llorente y quién sabe si el mejor Iturra y si Jozabed redondea la temporada con otra magistral lección de fútbol. Sea como fuere, la liga y el fútbol serán justos con el único equipo de los ‘pequeños’ capaz de ser atrevido, capaz de ir al Camp Nou a pecho descubierto, capaz de atemorizar al Madrid durante ochenta minutos y capaz de ir al Calderón a por la victoria. Asà es el Rayo, asà es el ‘Matagigantes’. Asà es Vallecas y asà los vallecanos.
