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OPINIÓN

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×26

"La gente se conformaría con que tuvieras un mínimo de empatía, con que entendieras el lugar en el que estás"

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×26
Imagen de la grada del Estadio de Vallecas (c) Pasión por el Rayo

De nuevo, el presidente del Rayo Vallecano vuelve a penalizar a los que cantan “La vida pirata” y gritan “Presa, vete ya”; es decir, a ti, a vosotros.

De nuevo, el presidente del Rayo Vallecano hace pasar por caja a todos sus abonados para que paguen otros 25 euros adicionales a los 60 que ya les cobró por los tres partidos anteriores.

De nuevo, el presidente del Rayo Vallecano maltrata a su propia afición, a esa que se desplazó en número de 2.500 a Bratislava y alrededor de 200 o 300 a Suecia, Polonia o Turquía.

Ni un guiño, ni un gesto, ni una concesión. Y, conociéndole, luego dirá que no entiende por qué se queja la gente. Pues se lo voy a explicar yo: que, si no me escucha o no me lee, seguro que alguien se lo contará.

La gente se queja del desastre que es este Rayo Vallecano a todos los niveles.
La gente se queja de cómo tienes las instalaciones.
La gente se queja de que censures a medios de comunicación a capricho; curiosamente, a los que no te reímos las gracias ni aplaudimos tus ideas, sean las que sean.

La gente se queja de los precios de los abonos, de las escandalosas subidas y de que, después, además, les sigas cobrando. Subes los precios con la excusa de Europa y luego cobras Europa; es decir, doble subida.
La gente se queja de tu cansino soniquete de llevarte al Rayo lejos de su enclave actual; la gente está harta de tus amenazas y de tus advertencias.

La gente se queja de que tu gestión les obligue a ir a Butarque en medio de la temporada y de que se suspenda un partido unas horas antes de su inicio.
La gente se queja de ti, de tu lona de luto eterno, de los mensajes tendenciosos del 8M, de que convirtieras el año del Centenario en un año cualquiera —sin himno, sin celebraciones, sin camiseta conmemorativa, ni del Centenario ni de la histórica clasificación para la Conference—, de que tengas el Estadio de Vallecas como un solar y de que dejaras en la ruina más absoluta los campos Manuel Peñalva junto al estadio.

La gente se conformaría con que tuvieras un mínimo de empatía, con que entendieras el lugar en el que estás, con que te empaparas de los valores del rayismo, con que cuidases lo que nos pertenece a todos y con que respetaras a la gente que ama al Rayo.

No creo que sea demasiado pedir, aunque pedirle esto a alguien como él es como darse cabezazos contra una pared: no quiere ni le interesa que las cosas vayan bien y como deberían ir.

Prefiere el fango, el ruido, el victimismo y el desprecio total y absoluto hacia la historia del Rayo y hacia todo lo que suene a barrio, a gente, a humildad y a amor por unos colores. La historia le pondrá en su sitio, pero, de momento, todos pagamos este peaje, de una manera o de otra.