Editorial. Han pasado 17 años desde que un 10 de septiembre de 2008 decidà liarme la manta a la cabeza y dar los primeros pasos de algo que arrancó siendo un ‘blog’, algo pequeño, Ãntimo y casi personal y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un referente para el rayismo, en un medio de comunicación pleno, con presencia en varios canales y plataformas y con un trabajo constante que sigue dando sus frutos..
En aquella época el periodismo rayista se limitaba a un periodista del Diario As que vivÃa todo de primera mano y a un medio de internet que copaban toda la actualidad de un equipo que acaba de salir del pozo de la Segunda División B, poco más. Yo vivà aquella época desde la grada del Estadio de Vallecas, sufriendo junto a todos vosotros con cada intento por volver al fútbol profesional, con cada tropiezo, con cada desilusión. Vivà y sufrà cada fracaso y también aquella enseñanza de Eibar que terminó de unirnos para siempre a un equipo, a un escudo y a un sentimiento que las nuevas generaciones deberÃan entender y conocer, ahora que Europa y la Primera División nos nublan la vista. Creo que es responsabilidad de los que vivimos aquella época explicarles a los más jóvenes lo que supuso para el Rayo y para Vallecas su paso por la Segunda B.
La idea de empezar algo relacionado con el periodismo y con el Rayo llevaba tiempo rondándome la cabeza y, sin ninguna pretensión, de verdad que no, empecé a investigar para, de manera totalmente autodidacta, aprender a manipular código (algo que jamás hubiera imaginado) y manejar módulos y empezar a maquetar y a crear de la nada una página web. Además, habÃa que informar, hacer crónicas, entrevistas, columnas de opinión, hacer fotos y estar presente en cada acto rayista.
Con la web del Rayo Vallecano a un nivel inferior a RayoHerald o a esta recién creada Pasión por el Rayo, el crecimiento fue constante en una época en la que los grandes medios pasaban mucho del Rayo y de Vallecas. Volver a Segunda División no era reclamo suficiente y el terreno abonado empezaba a dar sus frutos.
Yo me sentÃa en mi salsa, disfrutaba cada momento con discreción y, sin darme cuenta, fui construyendo un monstruo que ha vivido 17 de los 101 años de historia del Rayo Vallecano. Quizá no parezca mucho, pero para mà es casi media vida. Hemos hecho de todo, hemos contado todo, nos hemos peleado con quien hacÃa falta y entendido, apoyado y colaborado con quien realmente merecÃa la pena.
Con el boom de los medios digitales, las redes sociales y todo lo tecnológico habÃa que reinventarse o morir y Pasión por el Rayo tenÃa claro que habÃa nacido para ser parte de la historia de este club. Hemos contado lo bueno y lo malo, hemos estado en cada evento, en cada celebración, en cada acto. Hemos despedido a muchos amigos, demasiados, en este tiempo. Y hemos conocido a un montón de gente que ha entendido nuestro rol y apoyado nuestro humilde trabajo. Nos hemos gastado mucho dinero y sacrificado buena parte de nuestra vida personal por hacer algo que nos ha llenado durante años.
En los 17 años de Pasión por el Rayo puedo decir alto y claro que no le debo nada a nadie y que nadie me debe nada a mÃ, que nadie nos ha regalado seguidores en las redes o lectores de artÃculos. Siempre he intentado ser honesto, nunca he robado información a otros compañeros, ni me he apropiado de su trabajo. Siempre he pensado que cada uno llega hasta donde llega y que el lÃmite está en la capacidad de cada cual, lo que se salga de ahà es cruzar una lÃnea que se deberÃa respetar siempre. Mencionar al compañero que ha trabajado una información e incluso enlazar su trabajo es honesto, es justo, es limpio. Lo contrario es justo eso, todo lo contrario.
Han pasado 17 años y Pasión por el Rayo ha crecido hasta lÃmites inimaginables en aquel 2008. Pero no sólo eso, porque en mi constante intento por mejorar un dÃa decidà que el medio más bonito del mundo también debÃa ser parte del corazón rayista que cruza nuestro pecho. AsÃ, otro 10 de septiembre, pero de 2017, es decir, hace 8 años ya, arranqué también, de manera oficial y tras unos meses en pruebas, una aventura que nos ha llevado a contar decenas de hazañas y a vivir en directo el ascenso en Montilivi, las semifinales de Copa o el regreso a Europa. Por el camino, miles de minutos de radio, de retransmisiones como la mÃtica de Tarazona y el gol de Oscar ValentÃn, repetido después en Teruel y redondeado en Huesca, el gol de Bebé en Sevilla y cada En Clave de Franja de los lunes (o los martes) con el resumen de la jornada. El filial, el femenino… sin medios, pero siempre presentes, también fueron protagonistas de nuestras retransmisiones durante años. PxR Radio es otra parte de este medio de la que me siento especialmente orgulloso.
Es muy difÃcil explicar aquà la cantidad de horas que dedicamos a este proyecto, el esfuerzo que supone sacarlo adelante, el trabajo que implica la generación continuada de contenidos. Nos habremos equivocado muchas veces, faltarÃa más, pero que nadie dude que todo lo que hemos hecho en estos 17 años de web y 8 de radio es fruto del esfuerzo de un loco como yo que ha sabido aprovechar la locura de otro loco como Nacho Herrero y de un entusiasta Rubén Tejeda que ha ido creciendo con el medio para ayudar con su frescura y juventud, corrigiendo mis carencias en determinados aspectos.
Este monólogo tiene que finalizar con el recuerdo de tantos amigos que se quedaron en el camino y a los que de refilón mencioné antes y con el agradecimiento a la gente que empezó conmigo en 2008, a la que nos fue conociendo con el paso de los años y a la que se acaba de incorporar recientemente. Siempre digo que esto sin vosotros no tendrÃa sentido y un medio hecho por y para los rayistas necesita a su gente. No pido nada a nadie, cada uno sabe lo que puede o debe aportar, yo doy gracias a los incondicionales, prometiéndoos que seguiré peleando por hacer que Pasión por el Rayo y PxR Radio os sigan representando y sigan estando a vuestro lado muchos años más. Para mà merece la pena, espero que para vosotros también.
