Muchas palabras y pocas soluciones para el futuro del Rayo

El Rayo Vallecano está inmerso en la peor crisis de toda su historia. La plantilla y los empleados no cobran y el equipo retrasa su puesta en marcha, de momento, hasta el miércoles.

La solución a los problemas del Rayo está lejos. Esa es la conclusión que se ha podido extraer después de más de cinco horas de reunión en la que han estado presentes todas las partes que, de una manera o de otra, están implicadas en la difícil situación que atraviesa la entidad vallecana. Jugadores, cuerpo técnico, representantes, propietario, director deportivo, administradores concursales, AFE… muchas palabras y pocas soluciones.

Tras la reunión, que para algunos finalizó antes de tiempo, se pueden extraer varios puntos importantes que dejan a un Rayo herido y dolorido, aunque no muerto. Poco a poco fueron desfilando por las oficinas de la calle Payaso Fofó algunos de los protagonistas de una historia que deberá resolverse o, al menos, seguir clarificándose, en próximas fechas. Tito, los representantes de la administración concursal, Piti, Carlos de la Vega, Quero o Salva, dieron por finalizada su participación en el gabinete de crisis mucho antes que los Cobeño, Michel, Movilla, Aganzo o Sandoval. Tanto para unos como para otros la reunión no sirvió más que para ratificar una vez más que los problemas en el Rayo son profundos y que las soluciones, a tenor de las palabras de Javier Tebas, vocal de la LFP en el proceso concursal del conjunto vallecano, están lejos de producirse. «La ley impide realizar pagos a corto plazo», esa fue una de las frases de Tebas que ofreció su versión de lo que estaba sucediendo dentro de las oficinas del club. «Todo dependerá de cuándo se tenga el convenio del concurso y lo que tengan en contrato lo cobrarán, esa es la realidad» decía, mientras le llovían las preguntas sobre el futuro de una entidad que está en manos de los administradores concursales y que, de momento, en materia deportiva ha decidido tomarse un receso y empezar dos días más tarde.

Mientras esto sucedía en la calle, dentro de las oficinas la discusión subía de tono y Sandoval exponía claramente su punto de vista, dirigiéndose a un Raúl Martín Presa que a la salida dijo no haber incumplido ninguna promesa, a la vez que avanzaba que los abonos sufrirían un recorte sustancial sobre las primeras cantidades barajadas, aunque no quiso concretar más. Eso sí, el ERE avanzado hace unas horas es la posibilidad más cercana, afectando a varios jugadores -previsiblemente a aquellos con fichas más elevadas-.

Michel y Movilla también dieron su punto de vista de una situación a la que no ven una salida a corto plazo y que, desde el punto de vista de los jugadores, impide poder afrontar el inicio de pretemporada con la suficiente tranquilidad, en un año tan ilusionante como este. Tampoco Sandoval, que verá como se revisa su contrato -de la misma manera que sucederá con otros-, tiene la tranquilidad suficiente para dar por iniciada una pretemporada que supondrá su estreno en la máxima categoría, pero que lo hará de la misma manera que finalizó su entrada en el fútbol profesional, repleto de problemas extradeportivos. El técnico tomó la determinación, de manera unilateral, de suspender la primera toma de contacto del equipo con los entrenamientos, porque «se necesita que las cosas estén más tranquilas y que se puedan ir solucionando temas».

Algunos jugadores han recibido ofertas para marcharse a otros clubes

La continuidad de varios jugadores del Rayo todavía está en el aire. Algunos porque su futuro podría depender del posible ERE al que tanto los administradores concursales como Raúl Martín Presa podrían llevar a la entidad y otros porque en el ‘maremágnum’ que se ha creado ven como otros clubes intentan pescar. Varios son los jugadores que en las últimas semanas han recibido ofertas para marcharse a equipos tanto de la zona alta de Segunda División como también de Primera, pero ahí el club es intransigente y podría estar pidiendo a estos jugadores que «compren» su carta de libertad perdonando la deuda que acumulan.