Opinión. ‘Chori’ DomÃnguez tendrá una nueva oportunidad para ‘vengarse’ futbolÃsticamente de todos aquellos que, en el partido de la primera vuelta, le llamaron «borracho», entre otras llindezas.
Opinión. ‘Chori’ DomÃnguez regresó a la que fuera su casa, pero su vuelta al lugar en el que aterrizó en la liga española fue un calvario. Valencia no acogió bien la llegada del delantero argentino del Rayo y durante noventa minutos infernales para él, la hinchada valencianista dedicó todo tipo de improperios, cánticos e insultos a un hombre que no habÃa triunfado en Mestalla y que se tomó su venganza marcando el gol que hacÃa historia para el Rayo en el estadio ‘ché’.
El jugador franjirrojo llegó a tierras valencianas con vitola de gran jugador, no en vano poco antes habÃa sido elegido mejor jugador de la liga rusa. Su adaptación al fútbol español y al Valencia C.F. no fue nada sencilla y, tras fracasar allÃ, decidió volar a su paÃs para ayudar a River a retornar a la Primera argentina. Allà reconocerÃa que habÃa sufrido ataques de ansiedad, tanto en Rusia como en España, por intentar conseguir los objetivos antes de tiempo. Su vuelta a Valencia no fue bien recibida por una afición que no le perdonó el haber pasado por el equipo sin mostrar la calidad que en Rusia y en la Champions League habÃa demostrado en las filas del Rubin Kazan.
«Eres un borracho, eres un borracho» le gritaban con insistencia desde la grada
Su llegada a Mestalla con la camiseta del Rayo Vallecano fue la ocasión que muchos ‘tristes’ seguidores valencianistas aprovecharon para insultar de mala manera al jugador. «Eres un borracho, eres un borracho», le gritaban. ‘Chori’ aguantó como un campeón durante todo el partido, sin hacer gestos, sin demostrar estar escuchando las lindezas que le brindaban desde la grada de un estadio espectacular en animación, pero muy grosero en momentos como ese.

Todo eso sucedió durante un partido en el que ‘Chori’ serÃa protagonista, consiguiendo su momento de gloria. Piti fue generoso y el argentino, mientras escuchaba el mismo cántico que le recordaba unos supuestos problemas alcohólicos, lanzó un penalti que acalló al más pintado en el graderÃo de Mestalla. Un calvario aplacado con el dulce sabor del gol. Pocas veces un gol, un momento, un segundo, habÃa condensado tantos sentimientos y el ‘Chori’, elegante, ni siquiera se giró para mirar, con el desprecio que merecÃan, a todos aquellos que, finalmente, terminaron pidiendo la dimisión de su presidente. El caso era gritar contra alguien.
El domingo, ‘Chori’ DomÃnguez volverá a cruzarse con el escudo del murciélago, el mismo al que supo respetar cuando los que dicen amarlo le trataron como no se debe tratar a un futbolista, a una persona. ‘Chori’ y el Valencia volverán a cruzar sus caminos y el argentino volverá a tener una nueva oportunidad de ‘vengarse’ futbolÃsticamente, y desde dentro del campo, de aquellos que le acusan de hacer lo que no debÃa fuera de él. Grande Chori.
